Esta idea se suele tachar muy fácilmente de utópica, a pesar de que las derivas de injusticia y odio han sido precisamente resultado de la ausencia de un horizonte utópico. La justicia social bebe de la idea de restaurar la agencia y autoridad de aquellas personas y grupos sociales que han sido desposeídos de ellas a lo largo de la historia. Un proyecto de justicia intenta no solo aplicar leyes y norma a las personas según su estatuto y posición social, sino aplicar un modelo equitativo mientras responsabiliza a los agentes de discriminación por los males que han cometido.
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