La salud social de la comunidad LGTBI abarca diversos factores que contribuyen al bienestar general y la calidad de vida de sus miembros. Estos factores incluyen el acceso a redes sociales de apoyo, la aceptación y afirmación de identidades diversas, políticas y entornos inclusivos, así como oportunidades de participación y activismo comunitario. La salud social dentro de la comunidad se fomenta mediante el establecimiento de espacios seguros, como centros comunitarios, bares y eventos LGTBI, donde las personas pueden conectarse, compartir experiencias y construir relaciones libres de discriminación y estigma, expresándose libremente.

 

Las redes sociales de apoyo, incluidas las familias elegidas y los grupos de apoyo de pares, desempeñan un papel vital a la hora de brindar apoyo emocional, validación y recursos a las personas, particularmente en tiempos de adversidad o crisis. Además, la promoción de políticas inclusivas en áreas como la atención médica, la educación y el empleo es esencial para crear entornos donde las personas puedan prosperar socialmente y acceder a servicios y oportunidades afirmativos.

La participación en el activismo comunitario y los esfuerzos de promoción contribuye aún más a la salud social de la comunidad LGTBI al abordar barreras sistémicas, promover la justicia social y fomentar un sentido de empoderamiento colectivo y acogida. En general, la salud social de nuestro colectivo depende de la creación de espacios y sistemas solidarios y afirmativos, que prioricen el bienestar y la dignidad de todos sus miembros. Queda mucho trabajo, tanto institucional como comunitario, para alcanzar unos niveles satisfactorios de gestión de la salud social.

Aceptación

El proceso de reconocimiento social que se basa en asumir las diferencias y la otredad, y no solo tolerarlas sino validarlas. Eso supone lidiar con sentimientos de frustración y asumir que no tenemos poder para controlar o modificar aquellas partes de las otras personas que no nos gustan o no son afines a nuestras expectativas.

Afirmación de identidad

Es un conjunto de prácticas, tanto cotidianas y sociales como profesionales, que facilitan la autoaceptación respecto a la identidad/expresión de género u orientación sexual. El enfoque afirmativo no es una escuela psicológica, como el psicoanálisis o el conductivismo. Más bien supone un cambio de mirada para respetar la perspectiva y agencia de la propia persona. Ese giro en la mirada está asociado a cambios de paradigma de atención en salud, sobre todo mediante el enfoque basado en la persona, la competencia cultural y la perspectiva de consentimiento informado en consulta. Sin embargo, se extrapola a otros ámbitos de la vida social, para subrayar la importancia de respetar la autodeterminación de las personas, y de no imponer nuestras propias visiones o concepciones para ellas, sin que ellas den su consentimiento para ello.

Políticas de no discriminación y políticas inclusivas LGTBI

La existencia de leyes que protejan a las personas del colectivo de ataques, violencias, discriminaciones y abusos, es fundamental para que sus miembros vean en el Estado un paraguas protector, y no un perpetrador más. Las luchas por conseguir incluir esas injusticias en los sistemas legales, al menos de ciertos países, han sido revolucionarias. Aún así, las discriminaciones no han cesado, y la restauración por ellas tiene siempre más sentido ético que propiamente judicial. La lógica de las leyes inclusivas no es entonces fomentar la discriminación positiva, o la obsesión por lo políticamente correcto, sino supervisar la necesidad de punir cuándo se cometen delitos LGTBIfóbicos..

Justicia social

Esta idea se suele tachar muy fácilmente de utópica, a pesar de que las derivas de injusticia y odio han sido precisamente resultado de la ausencia de un horizonte utópico. La justicia social bebe de la idea de restaurar la agencia y autoridad de aquellas personas y grupos sociales que han sido desposeídos de ellas a lo largo de la historia. Un proyecto de justicia intenta no solo aplicar leyes y norma a las personas según su estatuto y posición social, sino aplicar un modelo equitativo mientras responsabiliza a los agentes de discriminación por los males que han cometido.