Las leyes suelen tener aplicación para personas nacionales. Ese es el caso, por ejemplo, de las leyes de identidad de género y su rectificación registral: no aplican a personas migrantes, que, al fin y al cabo, están más expuestas a vulneraciones de derechos y falta de reconocimiento oficial. Esto, además, va en contra de otras leyes que regulan las peticiones de asilo por razón de orientación sexual, identidad o expresión de género. Que las políticas LGTBI no atiendan las necesidades de personas no nacionales supone no reconocerlas como personas en pleno derecho.
Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.