Un concepto pegajoso para la política, que últimamente parece perder su fuerza por haberse vaciado de significado. Se refiere a una simetría de acceso a recursos, una equivalencia de oportunidades para el desarrollo, que se distingue de la paridad, que proporciona los mismos recursos a todas las personas independientemente de sus necesidades. Nancy Fraser (2000) distinguió entre políticas de igualdad o reconocimiento y políticas de distribución, con el fin de marcar la igualdad real y efectiva bajo el segundo modelo, o quizá una combinación de los dos.
Artículos relacionados: