Un término que denota las sinergias entre el imaginario mayoritario y las identidades y experiencias de la comunidad LGTBI. Es también un término acusado por partes del activismo, de querer hacer un lavado de cara a las personas que, de manera frecuentemente condescendiente y supremacista, se acercan al colectivo con fines poco transparentes. Las alianzas son siempre necesarias en el activismo social, pero quizá funcionen mejor si no se reclaman, o su nombramiento supone una profunda transformación social y reconocimiento de privilegios (Ivy, 2018).
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