La palabra no se plantea en términos numéricos, sino sobre todo en términos de poder y opresión. Las minorías sociales se caracterizan por la pérdida o ausencia no solo de privilegios sino incluso, muy a menudo, de derechos. A menudo, el imaginario mayoritario hace el ejercicio contrario de señalar a las minorías LGTBI como “poderosos lobbies” que intentan promover sus propias agendas a expensas del beneficio común, o incluso intentando quitarles oportunidades y derechos a la mayoría (cis, heterosexual, blanca, etc.). Ese mecanismo de proyección es característico de la verticalidad y del abuso de poderes intrínsecos a las mayorías.
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